¿Cómo mantenerse en forma durante el embarazo?

Mantenerse en forma durante todo el embarazo es estupendo para ti, no sólo te ayudará a mantener tu cuerpo tonificado, sino que también te ayudará cuando llegue el momento de expulsar a ese bebé. Toda mujer embarazada necesita tener la capacidad de volver a su peso anterior al embarazo después de que nazca el bebé, pero el único medio para hacerlo es estar segura de que puedes hacerlo.

Comencemos

Al hacer ejercicio todos los días, te aseguras de no añadir grasa a tu cuerpo. Durante el parto, será mucho más fácil empujar al bebé si has fortalecido los músculos de las piernas y del estómago. Quién sabe, incluso puede hacer que el parto sea un poco más corto. ¿No es eso lo que queremos? Además, cuando estés aburrida y te sientas un poco triste, el simple hecho de hacer ejercicio aumentará tu energía. Estas son algunas de las cosas que puedes hacer para mantenerte sana durante el embarazo, sin necesidad de sudar.

Seguro que a estas alturas ya has oído hablar del yoga, que es una cosa excelente que se practica, sobre todo en el caso de que no hayas estado en la mejor forma. No te preocupes, hay niveles de partida, no necesitas saltar al pretzel humano directamente. Intenta comprar un conjunto de pequeñas pesas que puedas utilizar en toda la casa, como pesas para las manos o para las muñecas que puedas utilizar mientras caminas. En lugar de estar tumbado en el sofá mientras descansas, puedes estar levantando pesas.

¿Qué hacer?

Coge asiento y prueba a hacer unos cuantos abdominales, de 5 a 10 al principio para asegurarte de que no te da ningún tirón. No te preocupes, siempre puedes añadir más a medida que pasen las semanas. Intenta hacer footing, caminar o correr al aire libre. Esto no sólo aumentará tu energía, sino que también te ayudará a levantar el ánimo, sobre todo si has estado todo el día dentro de casa. Recuerda que, si vas a dar un paseo, debes llevar siempre una bebida. No es necesario que te deshidrates ahí fuera. Asegúrate siempre de que llevas un calzado cómodo, antes de salir de casa. Si no siempre corres, pregunta a tu médico si puedes hacerlo.

A veces, el médico puede aconsejarle que dé una vuelta a la manzana al principio y que la aumente a partir de ahí, si no lo hacía siempre antes de estar embarazada. Si puedes, puedes intentar ir a nadar o montar en bicicleta. Sin embargo, si te das cuenta de que eres propensa a los accidentes, quizá quieras mantenerte alejada de la bicicleta. Un accidente de bicicleta es algo que puede ocurrir fácilmente, incluso si siempre has montado en bicicleta.

La natación puede ayudarte a relajarte y a mantenerte fresca. Date un chapuzón en la piscina más cercana, puede que incluso tengan un curso de natación para embarazadas en tu zona. Sería una excelente manera de conocer a otras madres. Siempre que hagas ejercicios, asegúrate de que no te estás excediendo. Si crees que puedes estar parando inmediatamente y descansando. Nunca debes hacer nada que pueda perjudicar al embarazo.